Las percepciones del empleado están sujetas a impuestos federales y estatales dado que se consideran como ingresos derivados de la relación laboral.
Las personas (físicas o morales) que actúen como empleadores pueden actuar también como sujetos de retención.
Para determinar el impuesto a pagar es necesario primero determinar que ingresos se consideran como gravables de impuesto y que ingresos se consideran exentos de impuesto.
Existen además ingresos que dependiendo de ciertas condiciones establecidas por ley, pueden considerarse parcialmente exentos de impuesto.